- Ahorra en lo imprescindible para el aeropuerto: El acceso a las salas VIP suele incluir comida y bebida, así que te ahorras tener que pagar los precios inflados de la terminal por aperitivos, café y comidas.
- Disfruta de un ambiente más tranquilo: Las salas VIP te ofrecen un lugar tranquilo donde descansar, trabajar o simplemente relajarte antes de embarcar, en lugar de tener que buscar un asiento libre en la terminal principal.
- Actualizar entre vuelos: Unos baños limpios y unos asientos cómodos pueden marcar una gran diferencia después de un largo viaje o antes de una escala nocturna.
- Empieza tu viaje con buen pie: Sobre todo para los que viajan por placer, pasar un rato en la sala VIP puede parecer el comienzo de las vacaciones, en lugar de unas horas interminables en el aeropuerto antes de que empiecen de verdad.



















